La masonería regular, en su acepción moderna, representa una estructura formada por hombres, organizados en una Gran Logia, con valores comunes y vocación universal: creencia en Dios, independientemente de la religión, respeto a las leyes del país, igualdad de derechos, amor a la patria y la familia, caridad y respeto mutuo hacia las personas, que se educan con el fin de conocerse a sí mismos, desarrollar su espíritu y construir una sociedad educada, orientada hacia la humanidad.
Con una composición heterogénea, el taller trabaja, sin embargo, para un proyecto común, siguiendo principios ancestrales, con posiciones y atribuciones claras y específicas, conocidas y respetadas unánimemente por todos los miembros, según un algoritmo que contiene elementos de organización utilizados para construcciones épicas, comenzando con el Templo de Salomón, concretados en rituales.
La masonería instruye a sus miembros mediante la admisión gradual a grados iniciáticos, cada uno con sus propias enseñanzas, símbolos y mensaje, que suponen el conocimiento cada vez más profundo de las Leyes del Universo y de la lucha por la Verdad al servicio de la sociedad humana.
La educación continua, la justicia, la verdad, el conocimiento y el combate del vicio, así como la promoción de la virtud, son elementos definitorios de la construcción del Templo interior del Francmasón, que, una vez adquiridos, tiene la obligación de promover en la sociedad, para la construcción de un mundo mejor y resiliente.
La universalidad de la cadena francmasónica confiere al iniciado la máxima apertura para el conocimiento y la relación directa con adeptos de casi cualquier punto del globo, unidos por ideales y objetivos comunes. Para un francmasón, la libertad de pensamiento, de expresión y de acción pertenece a toda la humanidad: independientemente de raza, religión o sexo.
La apertura hacia la sociedad, el ofrecimiento al necesitado del fruto de tu trabajo, discreto y sin necesidad de reconocimiento, la estimulación y el apoyo a los jóvenes con talentos reales, el reconocimiento de la excelencia y la promoción de quienes la han alcanzado, la promoción de la cultura mediante la organización de manifestaciones y lanzamientos de libros, la organización de conferencias en las que personalidades del ámbito comparten su visión sobre problemáticas actuales de la sociedad, son manifestaciones y eventos destinados a ofrecer los valores espirituales y materiales de los miembros de la orden francmasónica.
Nuestra misión es construir, educar y perfeccionar continuamente nuestra personalidad y ofrecer al Universo lo mejor de esta construcción.
